Quién es Ruth De Jong y La Odisea de filmar en 6 países con Christopher Nolan

El reciente estreno mundial de La Odisea, la adaptación de Homero dirigida por Christopher Nolan y protagonizada por Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland y Zendaya, puso sobre la mesa un nombre que suele quedar detrás de cámara pero que es clave en la construcción visual del film: Ruth De Jong, la diseñadora de producción responsable de traducir la Grecia arcaica de Homero en imágenes concretas, rodadas íntegramente en formato IMAX 70mm.

Aunque en el habla cotidiana se la suele llamar «directora de arte», su rol técnico y su crédito oficial es el de production designer (diseñadora de producción): es la responsable máxima de la concepción visual de un rodaje —de los sets, la arquitectura, la paleta de color y la ambientación general— y lidera al departamento de arte completo, incluyendo a los directores de arte.

De San Bernardino a los sets de Christopher Nolan

Ruth De Jong nació en San Bernardino, California, y construyó su carrera durante más de una década en el departamento de arte antes de dar el salto a diseñadora de producción. Trabajó como parte del equipo de arte en films como There Will Be Blood (2007) y The Tree of Life (2011), dos películas que ya anticipaban su sensibilidad por los espacios cargados de atmósfera y significado histórico.

Su despegue como diseñadora de producción llegó con Manchester by the Sea (2016), nominada al Oscar a Mejor Película, y se consolidó con Twin Peaks: The Return (2017) de David Lynch, trabajo que le valió una nominación al Emmy.

La trilogía con Jordan Peele y el ingreso al universo Nolan

Antes de convertirse en una de las colaboradoras de confianza de Nolan, De Jong construyó un vínculo creativo muy fuerte con Jordan Peele, diseñando la producción de Us (2019) y Nope (2022), ambas con el mismo director de fotografía con el que luego trabajaría en el universo Nolan: Hoyte van Hoytema.

Ese cruce no es casual. Van Hoytema fue el nexo que la llevó a Oppenheimer (2023), donde De Jong enfrentó uno de los desafíos más grandes de su carrera: recrear el Los Álamos de la Segunda Guerra Mundial y, en particular, diseñar con precisión documental el interior del dispositivo de la bomba atómica. El trabajo le valió su primera nominación al Oscar a Mejor Diseño de Producción y el premio de la Art Directors Guild.

El desafío de La Odisea: construir «el mundo entero» sin croma

Tras Oppenheimer, Nolan volvió a convocarla —junto a la diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick— para su proyecto más ambicioso hasta la fecha: La Odisea, con un presupuesto estimado de 250 millones de dólares, el más alto de la carrera del director, y un rodaje de 91 días repartidos a lo largo de seis meses en Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y Estados Unidos.

El desafío para De Jong fue mayúsculo, y no solo en lo geográfico. Nolan pidió un enfoque de «realismo táctil»: nada de dioses literalmente arrojando rayos desde el Olimpo, sino fenómenos naturales que en la Edad de Bronce podían leerse como intervención divina. Esa decisión creativa obligó al departamento de arte a investigar en profundidad los registros arqueológicos —fragmentarios— de la Grecia micénica para diseñar armaduras, armas, embarcaciones y ciudades enteras.

De Jong contó a Architectural Digest que, al preguntarle a Nolan cuáles eran los límites geográficos y estéticos del proyecto, la respuesta del director fue tan simple como ambiciosa: el set iba a ser, ni más ni menos, el planeta entero. Ambos comparten la misma filosofía de trabajo: construir sets físicos reales en lugar de recurrir a pantallas verdes o azules, para lograr que actores y público se sumerjan por completo en la historia.

Esa decisión llevó al equipo de arte a levantar locaciones muy distintas entre sí para representar cada etapa del viaje de Odiseo:

  • Marruecos (playas de Essaouira y el poblado fortificado de Aït Ben Haddou) funcionó como escenario de Troya, con más de 60 estructuras temporales sumadas a la ksar original —entre ellas un templo de Atenea— sobre casi 2,5 hectáreas de superficie construida.
  • Sicilia, Italia: los exteriores del palacio de Ítaca de la Edad de Bronce se filmaron en el Castillo de Santa Caterina, una fortaleza del siglo XV situada en lo alto de la isla de Favignana, a la que el elenco y el equipo técnico debieron subir caminando por un terreno de más de 270 metros.
  • Grecia: locaciones como la playa de Voidokilia, el castillo de Methoni y la cueva de Néstor se usaron para distintos tramos del viaje.
  • Islandia: las cuevas del volcán Hjörleifshöfði y la península de Snæfellsnes sirvieron para recrear el inframundo que Odiseo visita para consultar al profeta ciego Tiresias.
  • Para las secuencias marítimas más exigentes, el equipo incorporó el Draken Harald Hårfagre, una embarcación vikinga a escala real construida con técnicas y materiales de época.
  • Estados Unidos: el gran megarón del palacio de Odiseo —el salón donde los pretendientes de Penélope, interpretados por actores como Robert Pattinson, desafían al trono— se construyó en un estudio de Los Ángeles de tres pisos de altura y el largo de dos canchas de fútbol. El backlot de Universal Studios conocido como Falls Lake se usó, además, para las escenas navales que requerían mayor control y estabilidad de rodaje.

El resultado, según De Jong, es un trabajo pensado para que el espectador nunca perciba el corte entre una locación real y un set construido desde cero, algo que la diseñadora destaca como uno de los mayores logros técnicos de esta producción, y que coincide con las primeras críticas tras el estreno, que resaltan la escala y la «realidad» del relato mitológico en línea con el estilo que Nolan viene desarrollando desde Dunkirk e Interstellar.

Una carrera de premios: de Manchester by the Sea a Oppenheimer

El recorrido de Ruth De Jong incluye, además de su nominación al Oscar por Oppenheimer, dos premios y decenas de nominaciones a lo largo de su carrera, incluyendo reconocimientos de la Art Directors Guild, los Saturn Awards y los Critics Choice Awards. También diseñó la producción de la serie Yellowstone (2018) y trabajó en el ámbito de las instalaciones artísticas, llevando la icónica casa de Nope a la Bienal de Arquitectura de Chicago.

Por qué el nombre de Ruth De Jong importa para entender La Odisea

Cada vez que se habla del «look» de una película de Nolan —el Gotham de The Dark Knight, el espacio de Interstellar, el Los Álamos de Oppenheimer— se está hablando, en gran parte, del trabajo de su diseñador o diseñadora de producción. En el caso de La Odisea, ese nombre es Ruth De Jong, y su tercera colaboración consecutiva con Hoyte van Hoytema y su segunda con Nolan confirman que se ha convertido en una pieza fija del equipo creativo detrás de algunas de las películas más comentadas de la actualidad.